Mi amiga Marifé. 2014
A esta mujer la conocimos en Barcelona y comenzó nuestra amistad debido a nuestro mutuo internes a la literatura y a la prensa antigua. Marifé, tiene una librería de viejo. Se llama "Racó del col.leccionista", que ella regenta.

Es una verdadera amante de la literatura. En su bolso siempre hay un libro que lee en los breves momentos libres que tiene, cuando va de un lugar a otro en transporte público.
Su marido, Andréu, es el copropietario y mientras a Marifé le gustan los textos biográficos porque "son muy informativos y generalmente no mienten" a él le gustan las novelas de detectives.

Marifé nació en Galicia y muchos de sus amigos gallegos vienen a menudo a su tienda para charlar con su vieja amiga en su lengua materna. Ella habla con soltura tres idiomas: castellano, gallego y catalán y además estudió un poco el inglés, porque tiene que hablarlo con coleccionistas que vienen de otros países.

En una de mis visitas a Barcelona, coincidí allí con un turista francés, que, con la ayuda de cientos de palabras españolas y una docena de palabras en inglés quiso encontrar un cómic de Tintín. Yo me divertí mucho participando en el debate inglés-francés-español. Una aventura en trilingüe.

La librería empezó a funcionar hace treinta años, en un pequeño local, el tamaño de un kiosco de periódicos. Gracias a la hábil gestión y éxito comercial, pronto agregó otro espacio, igualmente discreto y poco a poco la tienda creció y se fue ampliando hasta tomar el aspecto de hoy.

El recinto se divide en tres partes, en la entrada comienza una larga sala con libros, periódicos y revistas. En una de las paredes dice: "entresuelo", donde uno tiene que subir por una escalera que está junto al escritorio de la dueña. El recinto termina con un rincón dedicado a los tebeos y series (allí descubrí unos vinilos de Raphaël).

Cabe señalar que este "Racó del col.leccionista" (Rincón del coleccionista) está situado a pocos minutos de la Plaça de Catalunya y muy cerca de Las Ramblas, casi en el centro de la ciudad, donde los locales son muy caros y los alquileres también. Pero la librería sigue en su lugar desde hace tres décadas y sus propietarios no piensan en mudarse o cerrar. A pesar de la crisis y el aparente estancamiento de la economía, el negocio va bien.

El local está especializado en libros de viejo y antigüedades, pero no se ha librado del progreso y se nota, no solo en las cámaras de vigilancia. Todo el enorme fondo de libros está catalogado e informatizado. Uno puede buscar un libro por su autor, año, etc. La búsqueda dura tan solo unos pocos minutos en el ordenador que está sobre el escritorio de Marifé, que a su vez, parece saber de memoria todos los tesoros que incluye su colección, porque muy rápidamente puede informarte, si tiene lo que buscas y de que se trata y en caso de duda, va directamente donde tiene otros textos y objetos similares.

Debo decir, que coleccionar cómics o tebeos, es una enfermedad que ha afectado a un gran número de españoles y, en el Rastro de Madrid, por ejemplo, el número de compradores que pasan los fines de semana revolviendo entre cajas, con viejos ejemplares, quizá supere el número de coleccionistas de pósters de los equipos de fútbol. Y, como es costumbre en los coleccionistas que sufren de la falta de alguna joya específica que pudiera completar su colección, están listos a cualquier sacrificio para encontrar algo como: "Tintín año 1968 en español, publicado en Barcelona, con una cubierta en verde, porque ya tengo las publicaciones editadas en rojo y azul".

También hemos contribuido a la búsqueda y recuperación de tesoros históricos. A cada una de mis llegadas a Barcelona, Marifé, atendiendo a mi petición, preparaba un juego de revistas en los que hubieran artículos dedicados a Raphaël. Luego fueron traducidos al ruso y publicados en nuestra página Web, ayudando así a ampliar nuestra biblioteca, especialmente en las secciones dedicadas a los primeros tiempos de la carrera del Maestro.

La librería en calle dels Angel está prosperando. Siempre llegan las piezas nuevos para reemplazar las cosas vendidas.


Los compradores envían sus pedidos desde otras ciudades y países y cuando llegan reciben, perfectamente ordenados y empaquetados, sus libros, revistas y periódicos, que si no fuera así podrían perderse en el laberinto del tiempo sin encontrar su destino. Gracias, Marifé.

Te apreciamos mucho y creemos que gracias a tu amistad, un buen número de material interesente seguirá formar parte de nuestra página Web.
Alicia Kuchán